Tener diez prioridades es lo mismo que no tener ninguna. En un mundo obsesionado con el «más es mejor», la verdadera ventaja competitiva reside en la capacidad de renuncia y en el manejo inteligente del trade-off estratégico.

En el mundo del management, solemos caer en una trampa peligrosa: confundir la estrategia con una «carta a los Reyes Magos» o una simple expresión de deseos. Llenamos PowerPoints con objetivos ambiciosos, pero olvidamos que la verdadera esencia de la estrategia no es decidir qué vamos a hacer, sino qué vamos a dejar de hacer.

Si intentas abarcar diez cosas y en dos eres excelente, pero en ocho eres mediocre, el mercado no te percibirá por tus picos de brillantez, sino por tu media de aceptabilidad. Y en la economía actual, ser «aceptable» es el camino más rápido a la invisibilidad.

 

La Triple Hélice: elige tu obsesión competitiva

Para construir una organización que realmente ejecute con eficiencia, propongo utilizar la herramienta de la Triple Hélice (o las Value Disciplines de Tracy y Wiersema). Este modelo obliga a los directivos a elegir un único eje de dominancia:

  1. Liderazgo de producto: ser imbatible en la innovación y calidad de lo que ofreces.
  2. Intimidad con el cliente:  crear una simbiosis tal que permita anticiparse a sus necesidades antes que nadie.
  3. Excelencia operacional: ser los más simples, rápidos y fáciles de usar en procesos y logística.

Una organización sana debe ser buena en las tres, pero excelente solo en una. Intentar ser el líder en producto y, a la vez, el más eficiente en costes operativos suele llevar a una crisis de identidad que confunde tanto al equipo como al cliente.

 

Lecciones de los que dominan el mercado

El éxito de las grandes compañías no reside en su capacidad de expansión infinita, sino en la protección de su eje central:

  • Hyundai: Su liderazgo real no son los autos, sino el acero. Dominan la materia prima y fabrican todo lo que la utiliza para asegurar coherencia en su cadena de valor.
  • Mercadona y El Corte Inglés: Más que tiendas, son potencias en excelencia operacional y logística. Su «No» a la expansión internacional precipitada fue un ejercicio de disciplina hasta asegurar que su modelo logístico fuera rentable en nuevos territorios.
  • Volvo: Su eje es la seguridad. Cuando intentaron lanzar un deportivo, el mercado los castigó porque se alejaron de su promesa estratégica fundamental.

 

Test de diagnóstico para la Alta Dirección

¿Tu agenda refleja tu estrategia o solo tu incapacidad de decir no? Hazte estas 3 preguntas:

  1. ¿A qué dirías NO hoy? Si tuvieras que recortar recursos al 50%, ¿qué proyectos salvarías para proteger tu ventaja competitiva?
  2. ¿Cuál es tu «acero»? ¿Qué capacidad única une todas tus actividades y te permite ganar?
  3. ¿Tienes prioridades o dispersión? Si tienes más de tres metas «número uno», la multitarea estratégica está destruyendo tu rentabilidad.

La innovación no es improvisar para tapar huecos; es «caos sistematizado» con un propósito claro. Si quieres que tu empresa sea relevante, deja de añadir tareas y empieza a tacharlas.

¿Qué vas a eliminar hoy de tu lista para salvar tu excelencia?