Si la velocidad del cambio de hoy te asusta, prepárate. Nunca va a dejar de acelerarse. No hay un solo momento en la historia donde el cambio haya sido más lento que en un periodo anterior.
Frente a esta realidad, los planes estratégicos a tres años y la visión rígida son un acto de fe. Si la estrategia visionaria ya no funciona, ¿qué es lo que me funciona? La mejora continua.
La mejora continua es introducir cambios de manera permanente, adaptándote casi sin darte cuenta, e incluso creando tus propios cambios. Para que esto suceda, la innovación debe salir del despacho del directivo y entrar en la mente del 100% de la plantilla.
El vehículo para esta transformación cultural es la metodología C.I.C.E.
C.I.C.E.: Curiosidad, Imaginación, Creatividad y Experimentación
El liderazgo debe dejar de preguntar por el dividendo, para preguntar por el propósito y, sobre todo, por el cómo. La clave está en usar las 2.000 curiosidades (si tienes 2.000 empleados) para detectar qué mejorar, siendo 2.000 veces más eficiente que si solo una persona lidera esa pregunta.
Curiosidad: estimular la pregunta abierta
La curiosidad se estimula con la pregunta abierta: «¿Qué es lo que tenemos que mejorar?». Para estimularla y colectivizarla, el líder debe dar tres cosas:
- Tiempo: para que la gente tenga la posibilidad de aplicar las preguntas.
- Respaldo: hay que escuchar hasta la «idea loca» o la «barbaridad», porque entre locura, idea loca e idea genial solo hay éxito.
- Comunidad: estimular la polinización y crear espacios donde las ideas de diferentes áreas se crucen.
Imaginación: la pregunta poderosa
Si la curiosidad genera una aportación, la imaginación la resuelve. De nuevo, con una pregunta abierta: «¿cómo podríamos resolverlo?«.
- La imaginación vuela más lejos cuando la pregunta es poderosa. No es lo mismo preguntar cómo me corto el pelo, que preguntar cómo será el futuro en las peluquerías.
Creatividad: los pequeños escalones
La creatividad es la capacidad de poner la idea en acción, de crear un prototipo. Si el objetivo es muy grande, fragmentarlo en muchas mejoras continuas. No se puede alcanzar un objetivo lejano en una sola zancada; hay que subir pequeños escalones.
Es como ver un escultor quitando todo el mármol que sobra. El resultado final es una innovación maravillosa, pero el proceso ha sido la mejora continua de cada cincelada. Los abuelos ven una innovación radical donde los padres ven una mejora continua.
Experimentación: con el cliente, no con la mesa
La experimentación es la prueba con los clientes.
- Se trata de mostrar el prototipo y preguntar: «¿Esto es lo que nos propusisteis?» El feedback real permite modificar, probar e interactuar hasta que das con la respuesta.
C.I.C.E. es la Cultura
Si estimulas la C.I.C.E. en toda la organización, el departamento de innovación coincide en su población con la población de toda la empresa. La cultura de la organización se convierte en la cultura de la innovación.
El líder que impulsa esto debe ser paciente (porque la diferencia entre innovación y mejora continua es el tiempo), perseverante, adaptable y flexible.
El ego y la rigidez no tienen cabida. El cambio ya está ocurriendo. La pregunta es: ¿Quieres adaptarte al contexto, o usar la C.I.C.E. para crearlo?